Las historias familiares, los saberes transmitidos entre generaciones y las expresiones de la cultura chiquitana fueron el punto de partida del taller “De nuestros saberes a la experiencia turística: Construcción del relato turístico de la Ruta Manos Chiquitanas”, desarrollado con los integrantes de la Ruta Turística Vivencial Manos Chiquitanas, en San Ignacio de Velasco.
Uno de los componentes del taller estuvo orientado a reconocer qué elementos de la historia de cada emprendimiento resultan esenciales para construir una experiencia turística con identidad propia. Para ello, se revisaron relatos desarrollados anteriormente y se contrastaron con los recuerdos, conocimientos, prácticas actuales y expectativas de sus protagonistas.
Cada experiencia partió de una pregunta central: ¿qué queremos que recuerde el visitante después de conocernos? Las respuestas permitieron identificar historias familiares, vínculos comunitarios, conocimientos transmitidos entre generaciones y elementos de la cultura chiquitana que pueden convertirse en el hilo conductor de cada recorrido.
A partir de estas historias se definieron temas interpretativos e ideas principales para cada experiencia. El propósito es que los relatos sean claros y cercanos, pero sobre todo que reflejen aquello que realmente distingue a las personas y familias que reciben al visitante.
El taller permitió avanzar en la construcción de una Ruta donde cada emprendimiento conserva su propia voz y, al mismo tiempo, comparte una identidad vinculada con los saberes, oficios y formas de vida de San Ignacio de Velasco.
La actividad forma parte del proyecto “Mujeres que Impulsan Destinos: Turismo Sostenible y Autonomía Económica de la Mujer en las Misiones Jesuíticas de Chiquitos, Bolivia”, ejecutado por el Centro para la Participación y el Desarrollo Humano Sostenible (CEPAD), en coordinación con el Gobierno Autónomo Municipal de San Ignacio de Velasco, con el apoyo del Fons Valencià per la Solidaritat, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y la Confederación de Fondos de Cooperación y Solidaridad (CONFOCOS).
Fuente: CEPAD



