El vivero comunitario y el sendero turístico de El Carmen se convirtieron en espacios de aprendizaje para conocer y proteger las orquídeas nativas. 54 estudiantes de secundaria, docentes y comunarios participaron en una jornada práctica que combinó conocimientos sobre el cultivo sostenible de estas especies con un recorrido por el bosque de la comunidad indígena.
La actividad permitió descubrir que las orquídeas tienen distintas formas de crecer y adaptarse a su entorno. Los participantes aprendieron a reconocer especies epífitas, rupícolas y terrestres, además de conocer sus necesidades de luz, agua, temperatura y fertilización. En el vivero comunitario también realizaron prácticas de cultivo utilizando diferentes sustratos y materiales disponibles en la comunidad, y conocieron técnicas de reproducción mediante división y semillas.
El aprendizaje continuó en el sendero turístico de El Carmen, donde estudiantes, docentes y comunarios recorrieron las diferentes pascanas para identificar especies de orquídeas en su hábitat natural. La experiencia permitió comprender que conservar una orquídea implica también proteger el bosque donde vive, así como los polinizadores y las condiciones ambientales que hacen posible su desarrollo. Eggy Menacho, bióloga y especialista en orquídeas, fue la encargada de facilitar la jornada y acompañar el trabajo práctico.
“Las orquídeas nos muestran que la conservación comienza con conocer lo que tenemos. Cuando estudiantes y comunarios pueden reconocer una especie en el vivero y luego encontrarla en el bosque, entienden que protegerla significa también cuidar todo el ecosistema que la rodea”, señaló Rubens Barbery Knaudt, presidente del CEPAD.
La actividad fue promovida por el Centro para la Participación y el Desarrollo Humano Sostenible (CEPAD) y el Gobierno Autónomo Municipal de Concepción, en coordinación con la Dirección de Turismo y Cultura de Concepción y los comunarios de la Comunidad El Carmen, con el apoyo de Helvetas Bolivia.