Con el objetivo de mejorar las condiciones de seguridad y preservar el patrimonio rupestre, se llevaron a cabo trabajos de mantenimiento en la Cueva Juan de Miserendino, un sitio arqueológico ubicado en el municipio de Roboré.
Debido a las características particulares de este espacio cerrado, las intervenciones se centraron en el control de vegetación interna y el manejo de colonias de insectos presentes en el interior de la cueva, priorizando acciones que no afecten las condiciones naturales del entorno.
Entre las actividades realizadas se efectuó la limpieza manual del interior, retirando residuos orgánicos y acumulaciones de hojas. Asimismo, se realizó el corte selectivo de vegetación que obstruía el ingreso, permitiendo mejorar el acceso al sitio.
También se llevó a cabo la remoción controlada de panales de avispas ubicados en paredes y techos, reduciendo riesgos para los visitantes y minimizando posibles afectaciones a las superficies con arte rupestre. De manera complementaria, se despejaron las áreas de circulación interna para facilitar un recorrido más seguro.
Estas acciones permitieron mejorar las condiciones generales del sitio, reducir la presencia de insectos y favorecer una circulación controlada, contribuyendo a la conservación del patrimonio y a una experiencia de visita más segura.
El trabajo fue desarrollado por el arqueólogo Daniel Vera Delgadillo, en el marco del proyecto “Promoviendo el Desarrollo Económico Local a través del fortalecimiento de emprendimientos turísticos sostenibles liderados por mujeres en los municipios bolivianos de San José de Chiquitos, Roboré y San Ignacio de Velasco”, ejecutado por el Centro para la Participación y el Desarrollo Humano Sostenible (CEPAD) en coordinación con el Gobierno Autónomo Municipal de Roboré, con el apoyo del Fons Valencià per la Solidaritat y la Vicepresidencia Segunda y Conselleria de Servicios Sociales, Igualdad y Vivienda de la Generalitat Valenciana.




