Alrededor de 300 caminantes participaron el pasado 18 de julio en una nueva versión del Peabirú Chiquitano, una travesía de 26 kilómetros que une Roboré y Santiago de Chiquitos. La actividad reunió a visitantes de diferentes regiones del país en una experiencia que combina amor a la naturaleza, historia, cultura y tradición, consolidándose como uno de los eventos de turismo de aventura, religioso y naturaleza más representativo de las Misiones Jesuíticas de Chiquitos, Bolivia.
La caminata inició en horas de la madrugada con la bendición de los participantes en la parroquia San Antonio de Roboré. Desde allí, los caminantes emprendieron el recorrido por el histórico Camino del Peabirú, atravesando el Valle de Tucabaca hasta llegar a Santiago de Chiquitos. Durante el trayecto disfrutaron de riachuelos, bosques, paisajes y miradores naturales que forman parte de uno de los corredores históricos más importantes de Sudamérica, utilizado por los pueblos originarios, entre ellos los guaraníes en sus peregrinaciones hacia la Tierra Sin Mal.
El evento permite a los amantes del trekking encontrarte con la riqueza natural del Valle Tucabaca, reserva departamental de vital importancia en la provisión de agua en la región (se lo denomina como la “fabrica de agua”). Recorrer el Camino del Peabirú es valorar la importancia de conservar nuestros recursos naturales y su aprovechamiento sostenible.
Al concluir la caminata, los participantes fueron recibidos en Santiago de Chiquitos con la tradicional patasca y chicha, como muestra de la hospitalidad del pueblo. La Escuela de Música de Santiago de Chiquitos dio la bienvenida a los caminantes con una presentación musical que puso en valor el talento local y la importancia de la música barroca en la comunidad.
Patricia Pérez, una de las participantes, destacó que, además del esfuerzo que implica recorrer los 26 kilómetros del Camino del Peabirú, la experiencia permitió descubrir la riqueza natural, histórica y cultural de Chiquitos: “Cada kilómetro vale la pena; los paisajes, la historia y la hospitalidad de la gente hacen de esta caminata una experiencia inolvidable y única”, expresó.
El Peabirú Chiquitano es organizado por el Gobierno Autónomo Municipal de Roboré, el Centro para la Participación y el Desarrollo Humano Sostenible (CEPAD), la Subalcaldía de Santiago de Chiquitos, la Reserva Municipal de Vida Silvestre de Tucabaca y la Unidad de Conservación del Patrimonio Natural, con el apoyo del Fons Valencià per la Solidaritat, la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), Confocos y Sofía.
Fuente: www.cepad.org



