La huatia, el apthapi y una experiencia gastronómica gourmet forman parte del registro de experiencias culinarias que buscan fortalecer la identidad y diversificar la oferta turística del municipio.
La gastronomía se consolida como uno de los componentes estratégicos de la Ruta Turística Vivencial “Caminos del Sol”, a través de un proceso de identificación y registro del patrimonio alimentario de Tiahuanacu que busca poner en valor los saberes, productos, prácticas y experiencias gastronómicas que forman parte de la identidad cultural del territorio.
Este proceso busca documentar, proteger y revalorizar tres experiencias gastronómicas representativas de la diversidad culinaria del municipio: la elaboración tradicional de la huatia en el emprendimiento familiar Thaki Tiwanaku – Saberes Ancestrales, el apthapi como expresión de convivencia y reciprocidad en el emprendimiento comunitario Kasa Achuta, y una experiencia gastronómica gourmet de cuatro pasos desarrollada por el restaurante Taypiuta.
Cada una de estas propuestas permite mostrar una dimensión diferente del patrimonio alimentario de Tiahuanacu. En Thaki Tiwanaku – Saberes Ancestrales, las hermanas Sofía y Cecilia Choque compartieron el proceso de elaboración de la huatia, desde la selección de productos agrícolas como papa, oca, camote, habas y choclo, hasta su cocción tradicional bajo tierra con piedras calientes. Esta práctica ancestral vincula la alimentación con la producción agrícola, la convivencia familiar y la relación con la Madre Tierra.
En la comunidad de Kasa Achuta, el registro se centró en el apthapi, una práctica tradicional de alimentación colectiva que representa valores de reciprocidad, solidaridad y encuentro comunitario. La experiencia permite al visitante compartir alimentos preparados por las familias, conocer productos locales y acercarse a una forma de convivencia que continúa vigente en las comunidades andinas.
Por su parte, el restaurante Taypiuta aporta una mirada contemporánea a la gastronomía local mediante una experiencia gourmet de cuatro pasos, que incorpora productos y sabores del territorio en una propuesta gastronómica orientada a nuevos públicos. Esta experiencia demuestra cómo los ingredientes locales pueden reinterpretarse y convertirse en una oferta turística diferenciada, sin perder su vínculo con la identidad cultural.
El registro de estas tres experiencias, unidas por el patrimonio alimentario de Tiahuanacu, estuvo acompañado por el chef y creador de contenido Fernando Catalán. Durante el proceso se generó material fotográfico y audiovisual que permitirá fortalecer la promoción de los emprendimientos y contribuir a la construcción de sus relatos interpretativos. De esta manera, se busca que cada experiencia pueda ser comunicada al visitante desde su historia, sus ingredientes, sus técnicas de preparación y el significado que tiene para quienes la mantienen viva.
“La gastronomía permite que el visitante conozca Tiwanaku a través de sus sabores, pero también a través de las historias, conocimientos y formas de vida que existen detrás de cada alimento”, destacó Fernando Catalán durante el proceso de registro.
La incorporación del patrimonio alimentario a la Ruta “Caminos del Sol” representa una oportunidad para diversificar la oferta turística, fortalecer los emprendimientos gastronómicos y mejorar su preparación para la comercialización, generando experiencias con mayor identidad y valor agregado para el mercado turístico. Al mismo tiempo, contribuye a preservar conocimientos y prácticas que forman parte del patrimonio cultural vivo de las comunidades.
La iniciativa se desarrolla en el marco del proyecto “Ruta Turística Tiwanaku: Promoción del patrimonio cultural y natural como estrategia de desarrollo local sostenible en el municipio de Tiahuanacu, Bolivia”, ejecutado de manera conjunta por el Centro para la Participación y el Desarrollo Humano Sostenible (CEPAD), el Fondo Extremeño Local de Cooperación al Desarrollo (FELCODE) y el Gobierno Autónomo Municipal de Tiahuanacu, con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y la Confederación de Fondos de Cooperación y Solidaridad (CONFOCOS).
Fuente: CEPAD



